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Bene Fuentes: “Las mujeres somos grandes conseguidoras”

Lo que la televisión esconde

LOCALXPRESS | Publicado: 20/11/2018 18:11:00 CET
Bene

La audiencia en televisión solo ve lo que sale tras la pantalla, pero esa imagen esconde mucho trabajo y muchas personas. En Antena 3 Canarias, una de ellas es Bene Fuentes, la productora de los informativos. En sus comienzos, lo fue de informativos y programas, y eso lo combinaba presentando un programa de gran calado social, Vídeos al director, que después se convirtió en Canarias cuenta. Llegó un momento que por motivos personales y profesionales, tuvo que elegir: la responsabilidad de producción creció debido a que estas también han ido cambiando. “La producción no es solo ser conseguidores de cosas, sino además hilar todo lo demás: recursos humanos, gestión financiera, recursos técnicos y materiales…”, nos confiesa.


¿Qué importancia tiene la figura de la productora dentro de la televisión?


Coloquialmente hay una expresión que lo define muy bien. Cuando todo sale bien, normalmente los aplausos son para todas las personas que no tienen que ver con la producción; cuando todo sale mal o algo sale mal, la mirada es para la producción. ¿Por qué? Cuando todos los elementos están ordenados y forman parte de la maquinaria de hacer la producción de un programa o informativo, no hay nada disonante y nadie se da cuenta. Si en la producción de un programa, por ejemplo, no llega la estrella invitada, el responsable es el productor; si no llega el helicóptero contratado para cubrir las imágenes aéreas de un incendio, el responsable es la productora. Pero si todo eso está perfectamente hilado, funciona y todo sale correctamente, llegando todo a su hora, nadie se va a dar cuenta de que no ha fallado nada. Realmente somos el núcleo que consigue hilar todo lo demás.


Este núcleo ha evolucionado, y aunque tú sigues a dos teléfonos gestionando todo, ¿la tasa de éxito es mayor ahora con las nuevas formas de comunicación?


El éxito de lo que consigue la producción está en el contacto personal. Es verdad que uso las redes, WhatsApp… son canales más abiertos. Pero, en realidad, lo más difícil de conseguir siempre se consigue con un contacto por teléfono o un contacto directo con la persona que tiene que facilitar las cosas. Nunca voy a conseguir a través de Twitter que un señor me deje poner una cámara en su terraza para llegar a un evento que se celebra justo enfrente. La forma de conseguir esa cámara en esa localización es que me vea, que me conozca, que hable con esa persona y le dé confianza.


Uno puede anunciar a través de las nuevas vías de comunicación lo que necesita para la producción de ese programa, aunque al final lo que realmente funciona es el contacto directo. Al menos esa es mi experiencia durante 25 años. Además, con los nuevos canales de información se corre un riesgo: todo se queda en el aire. Es muy importante que las cosas se hagan con seriedad y de tú a tú. ¡Y me alegro! Yo soy más del trato directo.


Más que alegrarte, es que si no fueras así, ¡no tendrías en tu carrera estos 25 años de producción!


Pues sí. Y normalmente la gente necesita que tú le expliques las cosas, pedir permisos y asegurar que todo saldrá bien…


Pedir permiso… y pedir perdón. Al fin y al cabo, el equipo de producción siempre tiene estas dos funciones y no puede elegir una.


¡Efectivamente! [Se ríe]. Recuerdo que en una ocasión hicimos las campanadas, allá en 2002, cuando llegó el euro. Fue muy complicado y, además, entrábamos a nivel nacional. La realizadora quería poner una cámara en la azotea de una persona que tiene su casa en la Plaza de La Concepción, en La Laguna. Ese señor no tenía vínculo alguno con los medios, y no teníamos su contacto, así que me planté en su edificio y le toqué el portero. Lo primero que me dijo fue que no, que iba a partir el año con su familia, y que era algo íntimo. Le dije: “¿Usted me deja que se lo explique? Yo no le voy a molestar, le prometo que no”, y me abrió la puerta. “Yo soy Bene Fuentes, y pongo por delante que no le vamos a molestar, que vamos a probar con la cámara y la vamos a dejar, y en el momento que usted esté con su familia, vamos a dejarle tranquilo”. Me preguntó que si estaba segura, y se lo aseguré. Viéndome y escuchándome, nos dio el permiso para poder hacer tal grabación.


Bene Fuentes es garantía y seguro, ¿eh?


No, no [se ríe]. Creo, más bien, que fue la manera en la que le llegué. Yo lo entendía al señor: él no tenía interés alguno, no ganaba nada, pero yo le hice ver que no le íbamos a molestar, que era un plano precioso desde su casa y que le garantizaba el trabajo bien hecho. Y lo cumplí. Y si no hubiera cumplido, habría sido yo la que debía pedirle perdón, ¡pero fui a darle las gracias!


Si mi cabeza no falla, en tu ámbito se suelen ver muchas mujeres. ¿Cómo se ve a la mujer dentro de este mundo? ¿Qué hay que tener para estar en esta profesión?


¡Buen carácter! Pero sí… yo tengo la experiencia de haber trabajado con muchas mujeres en producción, incluso en otras cadenas televisivas. Y hasta hace muy poco, siempre se pensaba que las productoras, y productores, que los hay, eran muy gruñonas, siempre organizando al equipo y agendando todo… “Todo el mundo aquí a las cuatro en punto”, y cosas así, que en mi experiencia es completamente al revés.


Ni soy gritona, ni me enfado mucho. Siempre he conseguido las cosas con mi buen carácter. Con sutileza: las mujeres somos mucho de eso. Yo creo que las mujeres, en la vida y en la historia, hemos sido unas grandes conseguidoras. Y somos muy valientes… creo que la naturaleza tendrá que ver mucho en esto. Aunque estemos derrotadas, siempre hay un indicio de valentía, de pasión… y salimos adelante. No sé qué exactamente qué es, ¡pero a mí me gusta!

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