Lunes, 21 Enero 2019
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Optimismo y proyección con Agoney Melián

“Queremos ser útiles para la sociedad”

LOCALXPRESS | Publicado: 13/12/2018 10:19:00 CET
Agoney

Para quienes no lo conocen, es un fiel defensor de la economía humanizada y el optimismo. Para los que sí saben de él, añadirán, quizás, su alma valtiana, su creatividad y su lado más colaborativo. Para sí mismo, el vicepresidente de Jóvenes Empresarios de Tenerife, Agoney Melián, la descripción puede contener algo más de locura, de sentido del humor y deporte. Un tío que busca “mejorar la vida de las personas a través del negocio”, nos cuenta. Una persona sostenible, colaborativa y con valores. Pero…


…¿y lo de optimista? ¿No lo mencionas?


Lo doy por hecho. Debemos definir que para mí el optimismo es asumir que hay días malos, ¡y que no pasa nada! Que se puede estar mal, sin necesidad de estar mal por estar mal. Teniendo en cuenta esta definición, todo el mundo debería ser optimista; todo el mundo debería ver el lado positivo de las cosas porque nos han educado para ver el lado negativo, y es horroroso.


Lograr que lo que es filosofía de vida se convierta en trabajo es algo que no todos pueden decir que han logrado. ¿Cómo nace Valtia?


Valtia es la empresa de mis sueños, pero tampoco fue la idea construirla. Soy sastre de profesión y, tras los recortes en mi empresa, empecé a dar cursos de sastrería, dándome cuenta de que me encantaba la formación. Empecé a formarme en desarrollo personal, uniendo mi experiencia de vida, mi formación y mi carácter para crear una empresa.


Hace cinco años decidí que mi trabajo tenía que hacerme feliz. Quería que el nombre de mi empresa significase suerte. La busqué en todos los idiomas, y ninguna me gustaba, hasta que alguien me dijo que existía el élfico. Valto es ‘suerte’ en élfico. De ahí creamos Valtia, el país de la buena suerte, con todos los valtianos: la comunidad de la gente de colores. Tiene mucho que ver con el optimismo, con la suerte, con esa energía positiva que queremos desprender y que la gente reciba, y estamos teniendo mucha suerte, porque así lo recibe la gente. Que somos gente optimista y que aporta valor añadido a sus empresas. Soy una persona muy feliz con todas las preocupaciones que tiene el ser empresario.


Un aspecto que forma parte fundamental de lo que compone a Agoney. Vicepresidente de Jóvenes Empresarios de Tenerife. ¿Cómo surge este lado?


Te cuento: la cabra tira pal’ monte. Yo vengo del Movimiento Asociativo Juvenil, donde descubrí las ventajas de estar asociado, puesto que te permitía conocer otros puntos de vista. Te da formación, te da capacidad de negociación. Cuando me hice empresario, el primer año lo pasé muy mal porque tenía mucho desconocimiento. Porque cuando eres emprendedor tienes que saber de cosas que no sabes: enterarte de cómo funciona este modelo o el otro, qué has de cumplimentar… y te olvidas de por qué comenzaste. En mi caso, la formación pasó a ser una cuarta parte.


Cuando empecé, no sabía que había varias organizaciones. Acabé en JET, Jóvenes Empresarios de Tenerife, y me quedé porque vi que tenía un proyecto de futuro. Vi colaboración, vi una estructura, vi unos valores y esto, a su vez, iba acorde con lo que yo entendía que tenía que ser un colectivo con la experiencia previa que tenía. Todo ello fue desembocando en que me acabé enamorando de la marca me resultaba atractiva, y empecé a ir a las juntas directivas porque eran abiertas a los socios. En algún momento, empecé a opinar, porque la cabra tira pal’ monte.


Hombre, ya que estás…


Pues claro. ¿Por qué no? En ese momento, había una cuestión muy condicional. Todo era: “¿Y por qué no hacemos…?”, “Deberíamos…”. Decidí que, por qué no, había que ponerse las pilas, y pasar de condicional al directo. Y así fuimos caminando, sin miedos, con unos y con otros. Y en ese tiempo, por cambios, me propusieron como vicepresidente.


Un agradecimiento a tu labor…


Si algo tengo que agradecer a JET, es que me han dejado hablar. Me han dejado hablar de conceptos de los que no se había hablado hasta ahora: De feminismo, la incorporación de la mujer, de LGTBI, como con la participación en el ARN Culture&Business, en el TedEx, en La Laguna, o diferentes desayunos de trabajo con empresarios destacados y eminencias a nivel local, regional y nacional. Al final, lo que me han dejado hacer es convertir la asociación en una herramienta útil para sus asociados. De hecho, tenemos un proyecto más ambicioso aún: no queremos ser una asociación solamente útil para los asociados. Queremos ser útiles para la sociedad.


¿Cómo?


En diciembre habrá asamblea y se va a proponer que en enero sea la asamblea electoral, y yo voy a estar encantado de presentar un proyecto junto con otras personas para continuar en la línea en la que no solamente vengamos a ganar dinero, que eso es lo que también debe hacer JET, generar sinergias entre asociados o facilitar comunicaciones, sino que además cumplamos con esta labor social por convicción. Trabajar también con las administraciones públicas e incluso, incidir de alguna manera y crear un diálogo sano y constructivo con el sistema educativo. Y, obviamente, ayudar a los nuevos emprendedores.


¿Cuáles los proyectos de Agoney a corto plazo?


Mi mayor proyecto en 2018-2019 es cuidar, un poquito más, a la gente a la que quiero y que me quiere. Quizás podríamos decir que estoy muy loco, porque te digo que pretendo, cuando sea el momento, asumir la responsabilidad de ponerme al frente de Jóvenes Empresarios de Tenerife, y que mi empresa está sufriendo un crecimiento del 400% de mejora, al final llega un momento determinado en el que te preguntas: “¿para qué?”. Es verdad que quiero seguir creciendo, aportando a la sociedad todo lo que ella me está aportando, pero quiero disfrutar del camino con las personas maravillosas que forman parte de mi vida. Porque si esto no es así, ni voy a poder seguir creciendo, ni voy a poder seguir aportando a la sociedad.

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